Viernes por la noche


Estaba recostado leyendo, recibí un mensaje al celular el cual me saco de mi relativa tranquilidad, me levanté y dio inicio el viaje onírico por mi cabeza. No tengo ganas de salir esta noche, pero, ¿si sucede algo imprevisto?, tal vez, algo que cambie el curso de las cosas o algún encuentro deseado y detestado al mismo tiempo - realmente no creo que se presente algo importante -, la duda ya hizo su aparición colocando en mi sentir algo de intranquilidad. Prendí un cigarro y salí a dar una caminata con mi perrita para disipar las dudas que llegaron con la entrada del mensaje.
De regreso en mi cuarto decidí no emprender el viaje a lo que podría depararme la noche, dí play al absolution de muse, apage el celular y retorne al laberinto de la soledad el cual estoy disfrutando mucho en estos momentos, terminó el pasaje musical, continué leyendo y al cabo de una hora se abrieron nuevos bríos en mis pensamientos. Cerré las páginas y escribí algo que traía atorado hace algunos días, terminé de redactar mi catarsis, me asome por la ventana y noté una luna tranquila con sus amigas las estrellas alrededor. Esa noche me sentí tranquilo, lejos de la inquietud que me provoca salir muchas otras veces a vivir nada substancial pero necesario, descubrí mi almohada, me recosté con un último pensamiento.
Está noche quiero que se haga presente el sueño y me lleve de la mano lejos muy lejos, a donde no pueda pensar más...

Rutina




5:30 a.m. Suena el despertador, abre los ojos, voltea a su izquierda y entre la oscuridad observa el cuerpo muy conocido de su compañera. No encuentra motivos realmente substanciales para incorporarse ese lunes por la mañana, se siente aún cansado - lleva varias semanas con la misma sintomatología-, ni hablar, se dice para consigo y se levanta del lecho aún tibio por su estadía varias horas atrás. Se mira al espejo, la imagen que refleja no le agrada del todo, toma el cepillo de dientes y empieza con el acto de limpieza como cada mañana: coloca sólo en la mitad de las cerdas la pasta, cepilla con rara singularidad sus dientes, enjuaga los mismos, enjuaga su rostro, una a una va posándose en el suelo la ropa que lleva puesta, se introduce en la regadera, abre la llave y espera en la esquina como ratón asustado a que el agua se torne caliente, se enjuaga, coloca jabón en su cabello y cuerpo, enjuaga, repite la operación y se consuma el acto secándose al salir de la ducha. Camina al closet, selecciona la ropa que llevará puesta, regresa a la orilla de la cama y da inicio a colocar sigilosamente cada una de las mencionadas, con el fin de no despertar a la que se encuentra aún dormida.
5:50 a.m. Camina hacia la cocina, calienta el café, enciende un cigarro y se sienta a contemplar como cada mañana la sala de su casa, los muebles, el televisor, la alfombra, la escultura que tanto le desagarada - producto de un presente por parte de su suegro años atrás -, las cortinas con una pequeña tonalidad amarillenta por el paso del tiempo y la falta de higiene, el cuadro de recién casados - el cual prometía una escena diferente a su vida actual, por los destellos que emanan esas miradas -, contempla con aire de desolación sentado en la cocina, sirve su café y lo bebe poco a poco mientras enciende el segundo cigarro, termina el ritual, toma las llaves del auto, se asoma a la calle después de haber transcurrido 25 pasos de la puerta a la acera.
6:15 a.m. Ya ha amanecido, entra en su vehículo, pasa la franela por el parabrisas para desvanecer los restos de una noche fría, enciende el auto, el sonido no es muy grato ¿por qué sonará así? se cuestiona a sabiendas de la respuesta - es el mismo auto que le ragaló su padre al cumplir 24 años -. Comienza a circular por las calles de la ciudad que lo llevarán al trabajo, se torna el semáforo en rojo y compra el periódico, mira el encabezado, lo mismo de todos los días, nada digno de leerse; opta por sacar algo de los beatles de la guantera, semáforo en verde, sigue avanzando por diferentes avenidas al ritmo de here comes the sun que es lo único que ultimamente le da un poco de sentido a su vida dentro de la locura de la ciudad.
6:50 a.m. Finalmente llega al trabajo produciéndole un mal humor. Entra al estacionamiento, deja su vehículo en el lugar de costumbre, los pasos lo llevan al vestíbulo en donde se encuentra la máquina de café, deposita algunas monedas para esperar el preciado líquido. Se introduce en el elevador en compañía de personas que ve todos los días, saluda indiferente a los demás y se concentra en sú café.
Llega a su escritorio que se encuentra junto a la ventana que le ofrece un cielo esperanzador esa mañana, revisa sus pendientes y comienza a laborar de una manera casi robótica entre el engranaje de personas que ahí trabajan. Llegan oficios que hay que revisar para su autorización aunado a todo el marco burocrático previo a la firma del líder de la oficina, el cual no tiene más allá de una maestría en mercadotecnia, publicidad o finanzas realmente no recuerda y no le interesa debido a que sabe de antemano que son conocimientos que bien se pueden aprender por propia mano en casa o en los tiempos libres.
9:45 a.m. Termina algunos detalles de un informe que debe de entregar ese mismo día por la tarde. Voltea a su alrededor y observa a los compañeros de trabajo parlando acerca del fin de semana, criticando severamente como estrategas al fut-bol, otros hablando de la consumación del acto sexual con alguna aventura llevada a cabo el sábado por la noche (producto de la presión colectiva de oficina), mientras su esposa y familia dormían en casa, unos más hablando mal a las espaldas de otros, algunos recibiendo la reputación que tanto esperan en sus vacias vidas por la compra del carro del año, y el resto quien sabe en qué estará pensando. Observando todo este panorama desolador en el que encuentra lo mismo de lo mismo desde hace 5 años, decide salir de la oficina a fumar otro cigarrillo, mientras va introduciendo más tóxina a sus pulmones se pregunta ¿en qué momento perdió la ruta que se había trazado años atrás?¿Será que se equivoco de profesión?¿necesitará unas vacaciones pronto?...
12:20 p.m. Recibe un llamado de su jefe, acto seguido, se encuentra en la magna oficina contemplando cuadros de los ilustres dirigentes del gobierno, a los que hay que venerar a pesar de las injusticias y la doble moral con la que dirigen sus ideas, porque de no ser así, es muy probable que pierda el trabajo que tantos dolores de cabeza le provocó obtener. Recibe una reseña breve de su desempeño en los últimos meses, muy elocuente por cierto, se le muestra las necesidades y proyectos que hay que cubrir en un corto plazo; asiente con la cabeza y emprende la retirada, pero antes de abrir el portal, lo regresa al banquillo un favor por parte de su jefe, el cual consiste en preparar un ensayo sobre los logros de la empresa y los planes futuros que se esperan obtener con el esfuerzo sistémico. El favor radica en la vergonzosa forma en la que se expresa su jefe de manera escrita - faltas horrorosas de ortografía, falta de ilación de ideas, etc-,pero como cabe señalar es su jefe - el preparado - y el debe de acatar las instrucciones al pie de la letra.
3:00 p.m. Marca al celular de su esposa y le comenta que no podrá llegar a tiempo al punto medio en donde suelen comer cotidianamente, debido a una importante misión de trabajo, a lo cual responde su cónyuge con un no te preocupes, ok gracias por entender responde instantaneamente, te amo afirma ella, se queda unos instantes callado, tenemos que hablar esta noche dice ella.
3:20 p.m. La oficina vacia, escritorios, computadoras, él ahí sentado junto a una coca-cola y un refrigerio previamente comprados minutos después de colgar el celular. Intenta escribir acerca de la misión encomendada, pero no logra acertar con las palabras. Aún ama a su esposa y ese te amo profesado por ella lo dejo aturdido por un instante, tengo que retomar la energía en mi relación porque está destinado al fracaso si llevo las cosas como hasta ahora van, se pronuncia en su mente. Mira por la ventana y una lluvia ligera se asoma por cielo con el sol de espectador abriendo camino a un lindo espectáculo que disfruta en silencio, transportándolo a la esencia misma de las cosas, ese estado en el que nos alejamos por un lapso determinado de tiempo y reflexionamos sobre nuestro actuar y lo que nos depará el futuro si seguimos en ese camino.
4:40 p.m. Decide mejor escribir una confesión a su mujer, la cual ha estado siempre a su lado,en las buenas y en las malas,dejando de lado sus sueños juveniles para unirse con amor y convicción a él, emprende el viaje entre artilugios y pensamientos atrapados en su mente para poder expresar de manera directa lo que ultimamente le ha venido aquejando el sentir...
5:30 p.m. La oficina nuevamente abarrotada de la multiplicidad de máscaras que llevamos muchos durante toda una vida, para encubrir nuestros defectos, errores, falta de convicciones,la fragilidad de la que estamos compuestos y un largo etcétera por recitar. Se siente más aliviado por la confesión que dá por terminada. Mira a su alrededor, y es atraído por las platicas de sus colegas, opina unos instantes,intercambia puntos de vista en cuestiones de trabajo y regresa en sí para dar por terminada la jornada laboral correspondiente al inicio de semana.
6:45 p.m. Sale del estacionamiento más aliviado, llega al semáforo en rojo y se dispone a escuchar algo de música de los beatles nuevamente, en el trayecto se vislumbra un hermoso atardecer digno de los espectadores que se toman la libertad de apreciar la diversidad de colores que el cielo nos regala. Sigue sintiéndose contento y en un arrebato de alegría llega a una florería,compra un ramo de flores para la que lo espera en casa. Suena strawberry fields forever y el sentimiento se desborda en lágrimas por su rostro.
8:30 p.m. Estaciona el auto, camina los 25 pasos hasta la puerta de su casa, mete la llave en el cerrojo y se dispone a entrar en su hogar. Todo le parece nuevo, los aromas, el color de las paredes, las cortinas amarillentas por el paso del tiempo, los muebles, la escultura. Deja sus cosas en el mueble y se dirige hacia la habitación, no ve a nadie, ¿está alguien en casa? preguntá, silencio y nada más...
8:45 p.m. Prepara café para dos, acomoda las flores en un jarrón que coloca en la mesa de centro, junto al mismo, la carta que redacto horas atrás. Marca al celular de su esposa, pero nadie contesta, otro intento y fuera de área, empieza a preocuparse y decide seguir esperando tomando café y viendo t.v.
9:30 p.m. Inquietado por las circunstancias, se dirige a su habitación y en el momento que se sienta en la cama para quitarse el calzado, percibe un sobre junto al buró, mismo que no miro minutos atrás. Se dispone a abrirlo y empieza a dar lectura a las líneas plasmadas en el papel.
10:15 p.m. Absorto de la magnitud de tales palabras, se levanta de un salto de la cama, no puede creer lo que acaba de leer, lágrimas se cristalizan por sus ojos porque de antemano era algo que esperaba por las circunstancias, se mira al espejo y no hay momento para analizar, para pensar, mucho menos para recriminar. Trata de repasar las líneas para detectar algún indicio de esperanza en ellas, pero solo se concentra en las últimas palabras las cuales le laceran el corazón y la razón.
Es la rutina y tú forma de actuar la causa que me ha llevado a tomar tal decisión, lo siento...




Instantes

Van formando pequeñas historías de nuestra vida, de momentos inolvidables a otros igual de buenos que nunca regresarán...
Son cómplices de nuestros secretos al congelar personas que ya se han ido
Rara vez muestran los malos ratos
Y así van una tras otra las fotografías capturando instantes de nuestro transcurrir...

Abril


Vienen los días y van los días y el amor queda.Allá dentro, muy dentro, en las entrañas de las cosas,se rozan y friegan la corriente de este mundo con la contraria corriente del otro, y de este roce y friega viene el más triste y el más dulce de los dolores: el de vivir.

Roles en el cine

Me encontraba un domingo en compañía de un amigo en la fila para adquirir los boletos para entrar al cine, estabamos decidiendo la película a checar,pero como es costumbre, no había más que diversidad palomera y nada realmente interesante para disfrutar, así que optamos entrar a ver gangster amerinaco, la cual era lo más rescatable de la cartelera.

Estabamos ahí parafraseando nuestra resaca de la noche anterior, checando la diversidad de raza que asiste de gala a la plaza, ya saben,el sexo femenino despuntando lo más actual de la moda al igual que los masculinotes con playerucas tomás gilfiger,la costeña,dolche y garbanzo,zapatucos con punta saca ojos y de prefrencia blancos para que se vean más acá, en fin, un desfile social bien ilustrado por los ahí presentes.

Acto seguido entre comentario y comentario con mi valedor,me llego al oído la conversación de una pareja de enamorados que se encontraba en la fila de junto,y pues como no me quedaba opción tuve que chutarme parte del intercambio de dicho discurso,ahí les va lo poco que recuerdo:
Vieja: Oie -¿Por qué razón no pronuncian bien las pinches palabras?se dice OYE- cosita cuál vamos a ver?.
Cosita: No sé,la que tú quieras, ya sabes que me es igual.
Vieja: Ay mi vida!! por eso me encantas, siempre me consientes.
Cosita: -Besando frente,pasando la manopla por la espalda,y acercando a la dama a su cuerpo- Mi cielo ya sabes que mientras tú estés bien yo estoy mejor...
Vieja:Ay! cosita -beso de lengua-,pues a mí también me da igual ver la que sea mientras estés conmigo.
Yo: DIOS MIO!!! ¿Por qué?¿Por qué? No es posible la falta de interés,la falta de criterio para dar un pinche punto de vista concreto en relación al gusto por una película en especial,aunque sea un maldito churro, pero de mínimo que se vean las ganas de proponer algo.
Cosita: Pues mira mi amor, me dijeron unos amigos que la de gangster americano está super bien!!,pero la verdad me es igual,la que tú decidas está perfecta para mí.
Vieja: Esta bien cosita,voy a decidir esta vez, pero para la otra quiero que me sorprendas ok?
Yo:No es posible esa falta de criterio,en verdad, ¿qué será de esta parejita si es que llegan a consumar su amorio en hasta la muerte nos separe?,¿Sobre qué debatirán todos los días?¿de qué hablarán dentro de 30 años?,realmente si me puse a pensar el hecho de que como ellos existen millares de relaciones en las que no hay nada más allá de lo convencional,pura hueva mental,nada relevante,todo es muy predecible,postales de burundis,perfumes en aniversarios o algo costoso para suprimir la falta de creatividad, y un largo etcétera que me dejo por unos instantes pensando en todas esas formas convencionales,faltas de inventiva con las que se puede ganar el interés de alguien en particular....
Le iba a sugerir a mi valedor que fuera participe de aquella retórica enfermiza,pero ya se encontraba comprando los boletos para la esperada función y no me parecio relevante comentarlo.Una vez dentro de la sala me sentí más tranquilo después de escuchar tales blasfemias y me propuse a pasar un buen rato disfrutando la movie.
Tal fué mi desilución cuando 15 min. ya encarrilada la trama de la película,entro una pareja que se coloco junto a un servidor,no le vi ningún problema,pero tengo cierta aversión cuando alguien que no conozco se sienta junto a mí en un cine.Total que seguí viendo la pantalla,cuando suena un pinche celular y resulta que era del paisano que estaba junto a mí-supuse que lo iba a apagar-,te equivocaste chacal,el paisano este contesta como si estuviera en pleno mercado de San José;jijo de la $%&&/ con lo que me puede enfermar que una persona interrumpa de esa forma.
Me dije tranquilo ya no volverá a pasar,cuando empieza su vieja con el síndrome de niño de tres años:
Vieja 2:- Oye mi amor ¿por qué? el morenito este ¿cómo se llama?el que salio en la película que vimos la otra vez,bueno ese,¿por qué le dijo eso al otro fulano?
Novio culto: Se llama Denzel Washington amor y le dijo eso porque él es parte de la mafia y anda en ese rollo.
Vieja 2: Ahhh ok mi amor,lo que pasa es que me confundí porque no logré captar bien el inicio.
Yo emputado: Ya callense jijos de la chingada!!,porque mejor no se largan,se pegan un tiro y dejan de castrar.
Novio culto: Si!! bueno, que paso cabrón,¿cómo estás?,yo ando ahorita en el cine con mi chava,pues en un rato,acaba de empezar la pelí y se ve que va a estar buena...
Yo emputado: O te callas pinche irreverente o te meto el madrazo de tu vida,no es posible,hoy no es mi domingo,me cae que me dieron ganas de meterle un madrazo por media nuca de esos estilo segundo de secundaria cuando los propinabas con todo!!! o te los arremetía un compañero de clase,y te dejaba los pinches dedos marcados en la nuca...
Total que así siguieron un rato más la feliz pareja de pijules aquellos, no me dejaron disfrutar la película como se requería y me la pase haciendo corajes por mi mala suerte ese domingo de resaca...