El oleaje contra las rocas es firme en su golpeteo, arremete contra mis ganas y regresa una y otra vez con ciertos golpes de melancolía. El mar me gusta en soledad o en compañia de amigos, por otro lado, las figuras féminas le dan un toque romanticón y aventurero. Me gusta observar los cuellos de las doncellitas entre otras cosas (luego postearé sobre mis gustos femeniles).Cuello. Podría morir ahí. Si no lo puedo besar, al menos me gustaría experimentar la perspectiva de cómo ven el mundo desde ese lugar. Ahh mujeres, mujeres siempre ronroneando los pensamientos. Perdón, ya estoy tomando otro camino. Pues resulta que mis vacaciones se verán truncadas por motivos de trabajo, mientras la gente anda echando cotorreo en diferentes lugares yo me levantaré 3:45 a.m. para salir de mi jaula como a las 4:15 al trabajo (ah si lo olvidaba el nuevo horario,poca madre).
Pero bueno, así son las cosas por el momento y a gusto estoy. Las casualidades rondan mis pensamientos ultimamente, será que los amantes del círculo polar tienen algo que ver?. Otto-Ana. Ana y Otto me han dejado con la imaginación muy arriba donde no la puedo alcanzar y me hace el mundo más tratable, si mucho más tratable porque de problemas interpersonales en el trabajo ajenos a mí estoy hasta la chingada. Comprada hace una semana y vista ya hace algunos años, me ha traído como el viento cosas que creí olvidadas del todo. Me pasó hace unos días cuando iba en el taxi mirando por la ventana acompañado del ipod por supuesto, un señor se encontraba ensimismado en su mundo, triste lo noté, el rojo del semáforo me invitó a ser cómplice del momento, un abrazo lo tomo por sorpresa levantándolo y consumando el mismo con una señora canosa, God loves his children, god loves his children yeah! sonaba. ¿Casualidad? creo que si o ¿sólo paranoia?,me gusta más casualidad.
Quiero más de estas cosas llámenle como quieran, pero quiero más...




