¿Por qué tenemos que quedarnos todos tan solos? Pensé. ¿Qué necesidad hay? Hay tantísimas personas en éste mundo que esperan, todas y cada una de ellas, algo de los demás, y que, no obstante, se aíslan tanto las unas de las otras. ¿Para qué? ¿Se nutre acaso el planeta de la soledad de los seres humanos para seguir rotando?
H.M.
Nota:
Coloco el par de artefactos como ventosas en las orejas, me pierdo en la oscuridad silenciosa de la habitación. Tomo conciencia, respiro profundo, me concentro. Inhalar/exhalar actividad imperceptible en el ser humano, la cual, nos va modificando a cada paso. Recurro a los latidos del corazón. ¿Alguna vez has escuchado detenidamente los latidos de tu corazón?. Me refugio en las pulsaciones que el baumanómetro sensorial marca. Respiro. Todo es quietud. Las exhalaciones se confunden con cada golpe en el pecho, algo así como una melodía del más allá. Es maravilloso el sonido de sabernos vivos. Descubro mi sentir, oscilo en mis adentros. Latiendo, latiendo. Así te exploro, así te encuentro, así llego hasta ti.




Personajes de leyenda, batallas míticas, parejas icónicas, himnos institucionales, temblores, cronometraje del tiempo empleado por garibola en subir las escaleras, rumores calientes de "docentes", uniforme de onda, prefectos neuróticos, artículos de ferretería animados (dígase la tachuela), maestros de la lucha en el papel de galenos escolares (dígase blue demon), don cosmopólitan y su perversión por marcelita de la piñata... claro, dulces de naolinco como letra de cambio de las salidas clandestinas, industria del vestido buac, maestro de taller de mecánica con apariencia lujuriosa y en cuya clase un alumno rindió tributo a "onán" para ser premiado con una reva porno.