Oscilando...


La retina no encuentra punto de intersección. La luna sigue ahí para los noctámbulos, mientras el sol ilumina lo que desea, pues es su oficio, no más. Miras al espejo, sigue reflejando una metamorfosis insuficiente. Correlación de días por explorar. Deseos: muchos, planes: en mente. La asertividad obliga a seguir en movimiento.

Conjeturas translúcidas pegadas en la frente, inquietan el sentido. Abres caminos sin cerrar los ya recorridos, sólo se yuxtaponen las circunstancias. La niebla de los días se va disipando con la maraña de disparates que se conservan aún en los bolsillos. Tan sólo falta enfocar el punto perdido...

Pausas


Recorre vacilante callejuelas lejanas. Piensa, siente, no acierta con las palabras. Mejor tomará un receso reparador para los dilemas. Permite que el tiempo colapse con esa luz intermitente. Nace la necesidad imperiosa de la autoayuda. La suerte está echada por la vomitiva risa fugaz a cada momento. Las percepciones toman caminos reflejados en el laberinto de la mano -escondidos por ahí y por allá-. Imagina y rectifica. Sueña y despierta, despierta y sueña -algo totalmente indecible-. Recuerda una charla sostenida con un amigo días atrás, le reconfortan aquellas frases que se escaparon por la garganta conciliando sentimientos a la par. Todo se está tornando con un nuevo brío, el cual decifra días apacibles por recortar. Las circunstancias dictan que es tiempo de volver a empezar. Titubea, mira por la ventana, describe para sí el ir y venir de la ciudad. Toma una pausa en el tiempo y decide olvidar...

Hombres,animales ó un poquito de los dos...



-¿Por qué estás temblando cabestro?
- Pues porque no se a dónde me llevan.
- Tranquilo cabestro, vamos a una de las celebraciones más imbéciles de toda la historia.
- Ahh Si!!, y ¿de qué trata la celebración? si me puedes explicar compañero, porque no entiendo nada...
- Pues vamos a Pamplona a la fiesta en honor a San Fermín, el primer obispo de Amiens.
- Pues disculpa mi ignorancia pero no entiendo de qué me hablas.
- No te preocupes cabestro, porque toda la gente que llega a la fiesta popular ni sabe realmente por qué está ahí, sólo les interesa el lanzamiento del chupinazo y correr como perennes a unos metros de nosotros...
- ¿Cómo dices?, ¡vamos a correr atrás de los hombres! ¿Para qué?...
- Pues nosotros somos parte del encierro, el cual es una carrerita próxima a un kilómetro y que debemos cruzar con nuestro aire de ferocidad llevándonos entre las patas a los valientes - más bien imbéciles - que en ella se atreven a correr como tratando de probar algo y realmente no sé bien qué; pero ya sabes cómo es el ser humano para este tipo de celebraciones patrioteras que no caen más que en la futilidad de su condición, cuestión que nosotros los animales no debemos reprobar debido a que carecemos de inteligencia y sentido común...
- A qué cosas amigo toro, oye y ¿podemos dejarle ir el pitón al que se atraviese?
- ¡Claro mi cabestrito!, de eso se trata esto. Ellos (los valientotes) corriendo desafian nuestra ferocidad que yo la traduciría a nerviosismo, miedo y desesperación ante la algarabia de los que se congregan. Y nosotros -creen ellos- tratando de alcanzarles para lastimarlos, cuestión que invariablemente ocurre debido a su falta de criterio al querer competir con menos peso y destreza.
- El año pasado cabestrito, me llevé entre las patas a dos extranjeros pero sin mala gana, lo que pasa es que se tropezaron entre el alboroto y no tuve más remedio que pisarles a los dos que gritaron como gata en celo una noche cualquiera. Por eso estoy de nuevo por acá, debido a mi aire de salvajismo desmedido lo cual goza mucho el espectador sanguinario de estas fiestas que forman parte de una cultura -lo cual dista mucho de eso-, pero los estudiosos dicen que así es y así será por los siglos de los siglos amén - no olvidemos que es fiesta religiosa-.
-¿Extranjeros? !!!a poco es muy famosa esta calebración!!!
- Claro cabestrito, imagínate que Ernest Hemingway en un libro que redacto por ahí, dio mucha fama a esta pretención colectiva. Pero con los tiempos, los medios de comunicación han llevado nuestro festival a casi todo el mundo (llevándose a cabo miles de imitaciones más por el resto del planeta, pero ninguna como la nuestra). Así pues, el morbo y el mal gastar el dinero hacen que los extranjeritos vengan a darse un baño culturoso a nuestras tierras y una que otra cornada para que regresen con buenos recuerditos a sus países proclamando que han viajado a lo extremo.
- No pues qué te puedo decir torito, la verdad es que me siento muy nervioso, confundido y temo por mi seguridad. Pero si es como tú dices, pues arremeteré contra una que otra persona para elevar la emoción de los otros animales - perdón de los espectadores -.
- Así debe de ser mi cabestrito, ya vas aprendiendo de los placeres bestiales que gustan a los hombres de todos los tiempos y en los cuales quedamos como villanos nosotros los animales sin sentido común, a lo cual no podemos defendernos y mucho menos opinar...
- En unos minutos cuando termine esta carrera, te contaré de una fiesta mucho más patética y sanguinaria.
- Ahh si, ¿cómo se llama?
- Pues le dicen la fiesta brava y se me hace uno de los actos más despiadados y pretenciosamente imbécil por parte de los practicantes y seguido obvio por la pendejez de los que le llegan a llamar "arte taurino". Pero eso te lo platico al rato cabestrito porque ya me enojó hablar de tanta idiotez humana, ya ni sé quién es el animal en estos tiempos y pues !!épale!! llego la hora de correr y embriagar el estrenduoso humor de los animales - perdón, de los señores con paliacate rojo - que están esperando nuestra aparición. Dale mi cabestrito, llegó la hora y arremétele el pitón al que se te ponga enfrente... Viva la Fiesta de la irreverencia!!!

Gran final

Buena final se vislumbra para el próximo domingo dentro de la eurocopa 2008. ¿Cuál es su favorito? Por lo partidos vistos de las escuadras en cuestión, creo que Alemania puede dar la sorpresa dejando de lado al amplio favorito. Es cierto que los españoles han jugado de manera magistral cada encuentro con la misma dinámica - proponiendo y reteniendo la bola por mucho -, pero algo me dice que el temperamento de los teutones se puede sobreponer ante el buen funcionamiento rojo...
Esperemos que el deporte que mueve masas nos depare un espectacular partido al estilo puramente europeo, en donde no se limita la fuerza de la entradas, la rapidez vertical y el juego en conjunto que lo hace ser el mejor fut-bol del mundo. Yo voy con los teutones de coraza!!!!




El interruptor

Entre el parloteo de gente me encontraba mirando aquel rostro, que en meses pasados sonreía sin aparente aflicción o descontento con la vida, ahora se notaba ausente y callado, lejos muy lejos de donde alguien pudiese notarlo. Me preguntaba ¿cómo sería la transición al otro lado de la línea?, será que una vez cruzado el límite a lo desconocido, ¿habrá alguna extensión propia que nos coloque en un punto en donde aún se pueda sentir?.
Realmente no sé cómo sentirme en estas situaciones, no sé si estar triste, tranquilo ó indiferente, la verdad es que normalmente no logro definir el estado de ánimo que me provoca cuando el interruptor apaga la vida de una persona y pone fin a su estadia en este mundo. Cierto es que el panorama no es muy alentador en esos instantes e invariablemente prefiero mantenerme al margen del dolor ajeno, el cual desde mi punto de vista es algo tan íntimo y no debemos tratar de mitigar con palabras de aliento que no harán más que un eco por el momento.
Regresaba a casa manejando en carretera con mi papá platicando sobre lo sucedido, sobre la vida misma, sobre diferentes temas a los cuales no hay respuesta lógica y por momentos hizo arribo el miedo ante lo desconocido. Hubo ciertas frases que menciono mi padre, que hicieron mella en mis pensamientos, creo que sólo hay que tratar de vivir con pasión lo que esté destinado para nosotros, porque nunca sabremos cuando será la última vez...

Contrastes


Hace unos días venía en el camión rumbo a mi casa, era una tarde nublada y lluviosa, situación que me desagrada totalmente. Sentado en la butaca me hice participe de las conversaciones de los que allí se transportaban conmigo, a falta de música en los oídos, comenzé a hojear una revista que acababa de comprar, pero no leí más allá de una página porque me suelo marear cuando leo en movimiento. A través de la ventanilla observaba los lugares por los que suele atravesar la ruta, árboles, casas, semáforos, ví a un perro echado afuera de una carnicería, el cual me dio mucha risa porque con el deambular de la gente se encontraba tan tranquilo, como aquel que se encuentra de vacaciones esperando un coctel de bienvenida.
Transcurrian las calles, a dos butacas de mí se encontraba una pareja de señoras platicando amenamente de sus hijos y la familia, otros hablaban de varios temas que no alcanzaba a escuchar. Llamó mi antención una pareja la cual se abrazaba, bromeaba y en sus miradas se notaba que había esa química que se experimenta cuando una relación está en su mejor momento. Para mi mala costumbre, me puse a pensar de una u otra manera en el destino fatal que tendría esta pareja en un lapso determinado de tiempo - no por ser negativo -, pero la fugacidad en cuestiones de amor en estos tiempos se está volviendo en algo muy común por muchas circunstancias de las cuales prefiero no hablar. En fin, seguía observandolos e imaginando la conversación que tenían, añadiéndoles con mis dilemas un diálogo propio, pero sobre todo me dió la particularidad de imaginar el cómo se conocieron, cómo conviven y cosas por el estilo, las cuales los han llevado a estar juntos frente a mis ojos en el camión. Fluía mi pequeño experimento con los enamorados y pensaba sobre las situaciones, el destino quizás y concebía basicamente las siguientes líneas:

Intercambio de las primeras miradas se traslada a destellos en los pensamientos...
Intercambio de conversaciones se transforman en el primer conocimiento...
Intercambio de sonrisas nerviosas dan la pauta a la añoranza perdida en pretérito...
Intercambio de momentos triviales van acumulando grandes o pequeñas historias...
Intercambio de sensaciones, caricias, abrazos y vamos cayendo en el enamoramiento...
Intercambio de vivencias, costumbres, manías y las vamos haciendo propias por gusto...
Intercambio de lágrimas y dificultades hacen que se forje algo más intimista...
Intercambios y más intercambios pensaba...
Algo llamo mi atención por la ventanilla, una pareja discutiendo a gritos por la calle cambio drásticamente mi percepción ¿Por qué llegar a esos excesos?
¿Será que se gritan, porque se sienten lejos?

En vela


Llegas sin hacer ruido, socavas las mentes de los que suelen precipitarse al vacio. Noches más - noches menos, siempre ahí, latente sin dejar paso a la calma con la que deseamos huir del desvarío de los días que nos vota y nos acerca como abejas al panal de aforismos y desdenes que nos han llevado hasta el día de hoy.
Ya has hecho acto de presencia en mi noche taciturna, no te soporto ni un instante más...
Vas dejando un sin fin de preguntas insulsas...
Laceras mi rincón en el que suelo buscar asilo de los pormenores de mi estado de ánimo...
Haces mella taladrando cada instante vivido, deseado, extrañado, dolido, provocando un sentimiento de poca estabilidad en cuanto a mis convicciones y preceptos...
En verdad no te tolero más, porque pareciera que disfrutas la forma en la que me voy convirtiendo en un insecto Kafkiano a tu salud...
¿Qué esperas de todo este teatro que montas cada noche?
Me enerva la manera con la que manejas a tu antojo mi pasado, mi presente y mi futuro, el cual voy construyendo a pesar de mis altibajos...
Creas en mi mente desdeños homónimos de puertas ya cerradas y que siento superadas, para dar entrada al miedo, a la melancolía y a la incertidumbre de los momentos que nunca llegaron, y que sólo son destellos imaginarios de una mente que aún cree en la esperanza del buen actuar...
Pierdo la calma, cuando mi sentir está pendiendo del hilo con el que trazas tús artilugios al aparecer en mis pensamientos...
En cólera exploto contra la almohada, por tu cobardía al hacerte presente cuando no hay nadie más a mi alrededor, sólo somos tú, la noche y yo, que espero la contienda en silencio una vez más...
Voy preparando mis guantes para derrotarte méndigo insomnio, el cual inquieta mi sentir y mis pensamientos de las noches en vela, estoy listo para las batallas de madrugada y dejar atrás tu lastre lacerante como dardo, para así, poder respirar en calma un día más...

De prisa, porque no hay tiempo...

Todos van a paso derroblado como una estampida huyendo de quién sabe qué...
Van caminando estoicos, inertes sin cabida para mirar al de junto. ¿Qué hora es? 1:20 p.m. indicaba mi reloj en pleno centro de la ciudad, decidí sentarme unos instantes en una banca del parque para esperar que las manecillas marcaran las 2:00 p.m. hora en la que tenía que realizar algo pendiente. Hacía un clima espléndido; lejos del frío y ausente de calor, con ciertas ráfagas de un viento conmovedor el cual me atrapaba en un sentimiento de nostalgia sin motivo alguno.
Ahí me encontraba sentado como recien salido de una cueva, con los ojos bien abiertos, esperando que transcurrieran los minutos y ligeramente circunspecto por la prisa con la que los transeúntes se deslizan por la acera. Sí, con una prisa en demasia absurda quién sabe por qué, ¿a dónde van con tanta prisa?, al trabajo, al banco, a cobrar algún dinero, no lo sé, pero creo que la gente está muy ocupada y no tiene espacio para otras cosas - estar como yo sentado observando - porque en definitiva no hay tiempo que perder. Todos tienen prisa ¡prisa de qué!, ¿de no perder ni un instante de las 24 hrs. que nos toca vivir día a día?, ¿de quedar un paso atrás del vecino?, ¿de no alcanzar el éxito que brotará en envidias por los que nos rodean?, ¿prisa de llegar en primer lugar? o simplemente es una patología impuesta por la neurosis de una sociedad enajenada, la cual nos grita a cada instante ¡apúrate, porque te comen!, ¡anda con prisa, porque en la vida no hay tiempo para pensar!, ¡corre y vive tu vida recta, sin directriz que te saque del camino!, ¡debes de seguir los patrones preestablecidos! ( nacer, crecer, procrear, envejecer, morir = producto terminado), para que el día de mañana postrado bajo la tierra en un cementerio tu epitafio se lea:


"n" persona
Nacio un "x" mes del año "q".
Murio un "x" día del año "g".
Persona respetable, afable, trabajadora, recta y amorosa.
Lo recordaremos por siempre su familia, hermanos y amigos.
En paz descanse (ojalá y descanse,no vaya a ser que ande a prisa y sin tiempo en el más allá buscando la paz de la que se le hablo aquí en el mundo de los mortales).



No sé qué será, pero es imperante la forma con la que se lleva a cabo cada acto de nuestras vidas, siempre a prisa, siempre sin tiempo. Comemos, dormimos, despertamos, soñamos, trabajamos, reimos, fornicamos, mentimos, maldecimos, meditamos todo a prisa, muy aprisa y sin tiempo para pensarlo. Todo opera aprisa porque ya no hay tiempo para sentarse y ser por unos instantes espectador de nuestro actuar, principalmente la juventud, la cual es una parodia de una moral que sólo existe en los libros y pensamientos. La juventud de hoy todo lo traga y lo vomita aprisa por miedo a envenenarse; se enamora, se desilusiona, llora, ríe, olvida y vomita a prisa para adquirir en un acto seguido nuevas experiencias devenidas en nuevos olores, tacto, modos, experiencias, atenciones repitiendo de nuevo la escena una y otra vez hasta hartarse y convertirse en una generación de conformistas más en cuestiones del corazón, cultura y vida cotidiana.
¿El tiempo?, el tiempo ya no tiene tiempo para desperdiciar y regalar momentos de placidez, el tiempo sólo tiene espacio para recordarnos que está pasando por nuestros ojos y que poco a poco nos está llevando al final del precipicio que nos espera con los brazos abiertos. El tiempo está ganando la batalla lentamente, porque nuestra prisa por vivir, nuestra prisa por no pensar, nuestra prisa por desperdiciarlo, nuestra prisa por creer que lo aprovechamos nos ha vuelto poco inteligentes para saber que hacer con él y como invertirlo para nuestro beneficio. ¿Qué hacer ante tales disyuntivas?, ¿de prisa, sin tiempo?, ¿con tiempo pero aprisa?, ¿cómo reconciliar a estos puntos cardinales de nuestra actualidad?, ¿cómo saber si estamos en el punto medio de tales preceptos?
Aún no lo sé, son las 2:00 p.m. me retiro de la banca del parque porque tengo prisa y no hay tiempo...