Adquisiciones del otro día

Pues resulta que hace unos días andaba leleando en un puesto de revistas, compré mi ejemplar mensual de letraslibres que no puede faltar para mis regresos carreteros de todos los días terminada la jornada, por cierto, ya aprendí a leer en movimiento (gran logro) tarea que propinada muchos mareos con un par de páginas. Entre mis observaciones chequé una edición especial de marvel, me llamó la atención el formato blanco y negro, los poemas, narraciones y relatos que contiene de Poe,Lovecraft y las ilustraciones muy buenas de Richard Corben. Lo compré, llevé a casa, lo he ido checando con los días y me ha gustado la adquisición. Por el momento les dejo un poema que encontré en sus páginas, ahí les va:


Espíritus de los muertos

Solitaria debe encontrarse tu alma
entre recuerdos de tumbas de piedra grisácea;
nadie, de entre toda la multitud, se inmiscuirá
en tu hora de intimidad.

Sé reservado en aquella soledad
que no es abandono, pues
los espíritus de quienes en
vida te acompañaron, lo hacen
ahora a tu derredor, y su deseo
te cubrirá: mantente sereno.

La noche, aunque clara, oscurecerá
y las estrellas hacia abajo no mirarán
desde sus tronos en lo alto de la gloria
con luz dada al hombre como esperanza;
mas sus órbitas rojizas, sin fulgor alguno,
te parecerán sólo desgano
como un ardor y una fiebre
que se aferren a tí por siempre.

Son pensamientos ahora los que
no debes desterrar,
son visiones las que nunca debes de olvidar;
que indiferentes a tu espíritu, no sean ya
como las gotas de rocío sobre la hierba van.

La brisa -el aliento supremo- está serena,
y la niebla sobre la colina
sombría, sombría, pero intacta,
es un símbolo y un síntoma;
cómo se suspende sobre los árboles,
¡ese es un misterio de misterios!

- Edgar Allan Poe

Para la semana


Iniciando octubre con un film coqueto, rudo, bonito pues!!. La sala a reventar, una gorda a mi izquierda que no le paraba el chipo (aplausos por la forma en que la callaron), y su servidor con su combo/nachos listo para la acción. Disfruten esta suculenta locurita...

Martes lluvioso, esquinas con sabor a titán de grosella...

El mes patriotero ha dado inicio entre arreglos de oficina y la ciudad que se torna de verde, blanco y rojelio. Ni me va ni me viene. Doy gracias porque no habrá puente en el trabajo evitando salir de mi cubil a buscar batallas chuperiles que terminan en ansiedad asfisxiante de madrugada. Laboraré en calma el día festivo acompañado de las olitas marítimas que son el bálsamo que de meses acá me mantiene a flote caminando entre esquinas. Soñando entre días, como lo denomino.
Las gotas de lluvia resbalan indiferentes por la ventana, detesto este clima. Ni me parece bohemio, ni me parece romancero, es más, ni me parece triste, sólo adormece las ganas de andar por ahí con mi botellita de deseos entre la urbanidad. Recuerdo los días de lluvia en Veracruz con mis primos jugando la carrera de escupitajos, nos colocabamos al frente de la puerta en casa de la abuela y dabamos inicio al festín salibando y enviando al infinito las plastas que desaparecían en alguna alcantarilla al finalizar la contienda o los barquitos artesanales fabricados con hojas de papel scribe de esas con cuadros grandotes porque ibamos en la primaria y el dictado era imperioso por aquellos días. Eso si que era la onda, así recuerdo la lluvia en mi niñez. Los chubascos de ahora simplemente son patadas coléricas.
Voy por septiembre en buen momento, deseando que llegue octubre con su viento esperanzador de otoño-invierno y todas esas pequeñas cosas que las esquinas brindan al pasar, vino, chelas, música, encuentros y arrebatos. La intersección de las esquinas me da mucha curiosidad, nunca sabes quién viene en paralelo. Hablando de cosas importantes, nota circunstancial: los bares acompañados con la singularidad de esa nenita han dado cierto toque a mis días. You're special you're like rocket through me (si mew lo dice). Sonrisa, nervios y parla van pendiendo del fino hilo trazando mi nuevo y pequeño bosquejo. No me importa si caigo en el intento, los sentones al volar del columpio son mis preferidos desde la niñez, sentir ese vértigo me dice que estoy vivo, es más, sólo dejan moretones que se alivian con hielo o miel según la receta de doña Violeta mi mamá, nunca falló. El tiempo. Vivir de los recuerdos ya no me da la certeza de quién soy en este momento, pues los cambios han oscurecido aquellas puertas, las llaves de los cerrojos las he extraviado y no pienso buscarlas ¿para qué?. Ejemplo: cuando manejo por las tardes en domingo, la música enmarca el panorama, las calles recorridas en pretérito ya no las siento mías o pasar cerca de alguna dirección donde mis impulsos imberbes encontraban asilo carece de significado, prefiero dar vuelta a esa idea y el verde del semáforo dice que por ahí la llevo a pesar de las cicatrices, son momentitos de paz que invitan a seguir.
En fin, después de esta notita que entró en escena sugerente e importante para mí, pues les cuento que estoy a punto de ir a ver Mew al defeño pasado mañana, ojalá y en el trabajo sepan comprender los deseos de este buen piper y no corten la buena racha que estoy viendo llegar. Si llego a ir, será una locura que me volará la cabeza o bien postearé mi fracaso desde alguna esquina acompañado de un titán de grosella...

Idiotez colectiva...


Si tiene otra idea que pueda enriquecer o defender esta gran mierda, favor de ir a comentarios...

Back in time


¿Quién no checó alguna vez los thundercats?. Recientemente compré los capítulos y la meritita verdad me latieron como en antaño solían hacerlo. Dentro de las peripecias propias de cada aventura, siempre concluyen con sus consejos sabios para el televidente creando conciencia (ohh si). Aplausos para los felinos cósmicos...

La secu

Recuerdo el primer día. Era una mañana soleada de esas que invitan a sonreir sin motivo aparente o simplemente sentirse con ganas de algo, lo cual no era mi condición. Eran mis nuevos recorridos como copiloto en la nave de mi papá. La adrenalina no había menguado desde la noche anterior, ahora se acrecentaba más por lo inesperado, por lo que vendría. Cuando tienes 12 años el mundo suele tomar ese aire de espanto ante lo ajeno, ante lo desconocido me decía.
Bajé del auto, los pasos me fueron acercando de a poco a la inolvidable secundaria. Si, ahí estaba frente a la transición inminente, sin gente conocida, sin ganas de hablar, sólo seguía entre pasos nerviosos el tumulto hacia el patio central. Gente, mucha gente se congregaba en el recinto, los grupitos de segundo o tercer grado se arremolinaban lanzando miradas que te dejaban literalmente a su merced (como marranito ante la encrucijada del verdugo), dura sensación. Tachuela (mote que se ganó la prefecta meses después) nos indicaba el lugar para el rebaño de imberbes que asentía con la carilla adormilada, algunos estupefactos y otros más sonrientes como si nada pasara (aún me sorprende esa naturalidad que algunos toman ante lo nuevo), los cuales con el tiempo serían los populosos del primer año, ya saben que eso siempre sucede con la gente que le dicen buena onda.

El acto protocolario tardó más de una hora, entre honores a la madre patria, el himno de secundarias técnicas y palabras de aliento para el año escolar que daba inicio. Ahí entre el tumulto, observaba las instalaciones, a las niñas de grados avanzados que ante mis pupilas eran más bien mujeres bien formaditas, caras desconocidas, caras de niños y adolescentes mezclados en una sopa de letras y risas jocosas . Fueron bajando los nervios hasta el punto en que intercambié palabras con Arturo mi primer cuate en esos años al que apodariamos "brazos " por su peculiar aspecto. Buen cuate este brazos. ¡Qué día aquel! sigue grabado con mil sensaciones que no puedo decifrar...

Detalles como este tuve la oportunidad de traerlos al presente hace casi una semana al ser invitado a una reunión por parte de aquellas personitas que esa mañana de 1992 daban inicio a una etapa más en sus inexpertas vidas, llena de experiencias nuevas, disputas, amor telenovelero y demás suculentas aventuras propias de la edad, pero sobre todo amistad que fue lo que quedó de aquellos momentos que recuerdo con un dardo de nostalgía en la memoria. El domingo pasé caminando frente a la secu para enmarcar el momento, me quedé ahí mirando un largo rato...

Recetas de mañana

Dicen por ahí que'pa empezar el día no hay como unos corn flakes, eso si, con mucha lechita y si el horno está para bollos en estos tiempos de crisis, puedes agregar algo de fruta pa'que amarre.

Paso 1: Vertir las hojuelas en un plato hondo, disfrutar del chasquido al contacto con el recipiente como una de esas tardes lluviosas, típicas de tu región (si te gusta la lluvia).

Paso 2: Añadir azúcar para endulzar las cosas, así no te sorprenderán los corajes o tristezas durante el día.

Paso 3: Si tienes a la mano fruta, pues métele algo de sabores exóticos. De esta manera elevarás tu ki, te convertirás en un dandy y podrás conquistar a la chica de tus sueños.

Paso 4: Agregar la suficiente lechita bañando bien el contenido. Nota: no te pases de leche porque se pierde la crujiente sensación y eso es inoperable para un buen platillo.

Paso 5: Revolver como albañil la mezcla hasta darle el toque deseado. Probar de vez en vez por si los granulitos azucareros no han muerto en la batalla.

Paso 6: Sentarte en tu cama, buscar los programas estúpidos de mañana y empezar con el festín.
Advertencia: Si notas que tu platote de corn flakes no se ve igual que en la cajita, no te desanimes, la imagen que ves entre lagañas es la puritita mercadomierda haciendo su función. No lo tomes en cuenta y disfruta tu creación.

Buen provecho y empieza el día como un campeón.

Martes


Esperando el encuentro...